
En tu proceso de cambio, el primer retiro que debes
realizar es de lo que identificas que te hace daño. Expuest@ a los estímulos
que te contaminan emocionalmente no puedes avanzar en tu esfuerzo por mejorar,
en ningún aspecto. Por muy comprensiv@ que quieras demostrar ser, de nada sirve
si el entorno no responde y no debes sentirte culpable por eso, es cuestión de
tasas vibratorias. Si, a pesar de todos tus esfuerzos, alguien no avanza contigo,
déjalo que continúe su camino a su ritmo. Si además observas que, lejos de
ayudarte, su compañía te significa un retroceso en objetivos que ya habías
alcanzado, toma la experiencia y déjale ir; lo más probable es que llegó a tu
vida para hacerte ver algunos aspectos que, por ti mism@ y en solitario, no habrías
podido ver. Eso es todo, es así de simple. No te compliques. Además ese es un
acuerdo entre almas, no una sentencia entre seres humanos. En este caso, el
término retiro no alude a un
aislamiento en el estricto sentido de la palabra, sino más bien al hecho
concreto de apartarte de lo que te hace daño para que puedas integrar el
aprendizaje en paz contigo mism@. De nada sirve el traslado a otros puntos
geográficos si te llevas contigo tus mortificaciones. Cualquier iniciativa que
emprendas comienza en ti y a través de ti, lo demás vendrá por añadidura en
consonancia con la naturaleza de tus decisiones. ¿El tiempo? Sabes que el tiempo
es una medida característica de la tercera dimensión, es solo eso, en lo
espiritual carece de importancia. Cuando estás list@ para una experiencia, para
salir o entrar en ella, tu alma avisa y comienzan a suscitarse los hechos, así
como a aparecer las personas afines.
Recuerda que no es una, ni son dos ni tres las
actividades que te generan sensación de bienestar, son muchas más y siempre están a mano para que te llenes de fuerzas renovadas. Búscalas y ejecútalas,
llénate del placer que te confieren. Date permiso a ti mis@ para hacer lo que
quieras y no lo que piensas que otros esperan que hagas. Desde lo más alto has de saber que esto es así. Dios vive en ti...
@mariafloreto